El Gran Duque de Barba Azul

Mi tatarabuelo, el Gran Duque de Barba Azul, era una persona extremadamente rica y cultivada, muy conocida entre la nobleza de su época. Su único problema era el color de su barba, azul, que hacía que las chicas huyeran de él. Esto le hizo tan susceptible que terminó por enloquecer, y así le dio por matar a todas las pobres mujeres que se casaban con él.

Guardaba sus cabezas en una habitación secreta del Castillo, hasta que la última de sus esposas descubrió sus horribles crímenes un día que fisgoneaba por el Castillo. Cuando mi tatarabuelo se dio cuenta de que lo habían descubierto, trató de asesinarla también, pero afortunadamente los hermanos de ella llegaron a tiempo y acabaron con él de unos cuantos espadazos.

Mi tatarabuelo ha pasado a la historia como un psicópata que asesinaba mujeres, pero no siempre hay que hacer caso de lo que digan los libros de historia, y mucho menos ahora que los nacionalistas han vuelto al poder.

En cualquier caso, mi tatarabuelo fue una completa desgracia para la familia, una vergüenza que nos perseguirá de generación en generación, y cuya historia he tratado de ocultar hasta que las malas lenguas han recordado mi ascendencia sangrienta.

Pero yo soy una persona de lo más normal, como lo fueron anteriormente mis padres y mis abuelos. Así, formo parte de Amnistía Internacional, y antes de que José Bono fuera ministro de Defensa fui miembro del Consejo de Sabios que elaboró las Leyes de Paridad y de Maltratos en Castilla-La Mancha.

Mi familia emigró a España cuando yo todavía era muy pequeño. Teníamos unas posesiones cerca de Madrid y aquí nos instalamos. Lo único que he heredado de mi tatarabuelo es una preciosa colección de bodegones del siglo XIX, y su horrenda barba azul, que me afeito tres veces al día.

Como todos sabéis, Perrault se encargó de escribir la historia de mi tatarabuelo en un cuento que le hizo famoso. Conociendo el carácter de mi familia, os puedo decir que no exageró ni un ápice. Lo único que os pido, por favor, es que no me confundáis con mi antepasado.