Soneto Imperial para Ernesto de Hannover

Príncipe de Hannover, Duque noble
De Brunswick y Luneburg, ¿es posible,
Con tanto patrimonio disponible,
Que a todas horas siempre veas doble?

Si acumulas nobleza más que el roble,
Y desciendes de casta irrepetible,
¿Por qué tienes que ser tan susceptible,
Adicto a repartir tanto mandoble?

Pues insultas, pateas, y acostumbras
Saltarte misas, ir sólo a banquetes,
Y orinar en la calle entre penumbras,

No extrañes que un buen día Carolina,
Cansada de resacas y volquetes,
Te mande a hacer el oso a otra cantina.