Comentarios de texto

Rousseau

Puntuación: 3 de 5.

Si se investiga en qué consiste el bien más grande de todos, el que debe ser la meta de todo sistema legislativo, veremos que consiste en dos cosas principales: la libertad y la igualdad.] (1) [La libertad, porque si permitimos que alguien no sea libre estamos quitando fuerza al Estado;] (2) [la igualdad, porque la libertad no puede subsistir sin ella. ](3)  [Ya he dicho lo que es la libertad civil.](2) [En cuanto a la igualdad, no hay que entender por ella que todos tengan el mismo grado de poder y de riqueza;](4) [antes bien, en cuanto al poder, que nunca se ejerza con violencia, sino en virtud del rango y las leyes,] (5) [y, en cuanto a la riqueza, que ningún ciudadano sea tan rico como para poder comprar a otro, ni ninguno sea tan pobre como para ser obligado a venderse.] (6)

(J. J. ROUSSEAU, El contrato social, libro II, cap. 11)

Retrato de Rousseau

Contexto: Rousseau (s. XVIII) es un reformista político crítico del optimismo ilustrado, cuyas ideas (“el hombre es bueno por naturaleza y el sistema social lo corrompe”) influyen poderosamente en la Revolución Francesa.

Tema: Libertad e igualdad en el Estado de Derecho.

Ideas principales:

  1. El Derecho político tiene como objetivo hacer a los ciudadanos libres e iguales.
  2. La verdadera libertad es la civil; es decir, la obediencia a la ley, a la Voluntad General.
  3. Sin igualdad no hay libertad.
  4. La igualdad no consiste en que todos tengamos o podamos hacer lo mismo.
  5. La jerarquía en el mando (la responsabilidad y funciones de cada uno) viene decidida por las normas comunes; el poder no es arbitrario, emana de una Constitución colectiva.
  6. En un Estado consistente no hay opulencia ni mendicidad (esclavitud económica).

Relaciones entre ideas:

Desde “Si se investiga…” hasta “…igualdad”, el texto se abre con la primera idea que he señalado más arriba: la meta del Derecho en un Estado racional, la libertad e igualdad. A continuación se proporciona la esencia de la libertad, la obligación ante la ley común, y va desde “la libertad…” hasta “…Estado”: es la idea nº 2. Desde “la igualdad…” hasta “…sin ella”, se menciona la idea nº 3, sin proporcionar todavía una definición de igualdad. Desde “En cuanto a la igualdad…” hasta el final se explican las dos dimensiones de la igualdad, pero antes se avisa –idea nº 4, “En cuanto (…) riqueza”- de que no consiste en una igualdad material o de derechos. Desde “antes bien…” hasta “…leyes” se explica que el poder no debe de ejercerse con violencia, de modo arbitrario –idea nº 5. Por último, desde “y, en cuanto a la riqueza” hasta el final, se expresa la idea nº 6: ni ricos ni pobres. Lógicamente, la relación podría establecerse de la siguiente forma (“x → y” significa que x es premisa-explicación para la conclusión y):

(5 ˄ 6) → 4

(2 ˄ 3 ˄ 4) → 1                       

Explicación:

Rousseau propone en “El Contrato Social” un nuevo pacto donde el ciudadano, a través de la Voluntad General (distinta de la suma de las voluntades e intereses particulares), es soberano (realmente libre) cuando pierde la libertad natural y obedece la ley que él, junto con los demás, se da en el estado civil. Es justamente esta obligación de ser libre y someterse al bien común la que constituye la fuerza del Estado de Derecho y la esencia del ciudadano, de forma que la ley afecta a todos, incluso ante aquellos que la rechazan o la desconocen. Los intereses individuales se supeditan al interés general: la existencia física independiente ha de pasar a una existencia moral y parcial: en esto consiste la libertad, en formar un ser colectivo e indivisible que garantice a sus partes una justicia recíproca.

Para que tal sociedad sea posible, los ciudadanos han de ser iguales entre sí; no en el sentido de tener lo mismo, sino de estar sometidos a la soberanía popular que todos ellos, juntos, representan, y que tiene su máxima expresión en la ley, reflejo del interés público. Así, las palabras “Derecho” y “esclavitud” son contradictorias, por lo que en una sociedad igualitaria a) el poder y la jerarquía se administra legalmente; y b) todos los ciudadanos tienen que tener asegurados sus medios de subsistencia (una tierra), para que no haya ricos ni pobres (asalariados) que dividan en dos la Voluntad General.

Actualidad:

Posibles elementos para reflexionar y actualizar el texto:

a) ¿Hay que obligar al pueblo a ser libre? Por ejemplo, la educación es obligatoria y universal, dentro del espíritu ilustrado. ¿Acaso no es la obligación de un Estado educar incluso a quien no quiere hacerlo? (En los países subdesarrollados el derecho a la educación no es obligatorio…)

b) Dentro del mismo espíritu que a), en el Código Civil español se señala: “El desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento.” ¿No significa esto que todos son considerados ciudadanos (es decir, que conocen y hacen la ley), que el pacto (contrato) social es válido aunque uno prefiriera volver al estado de naturaleza, donde no hay leyes recíprocas ni derechos civiles?

c) ¿Por qué algunos se empeñan en considerar la igualdad como igualdad material, es decir, como si en democracia todos tuviéramos los mismos derechos y las mismas propiedades, cuando igualdad es ante todo igualdad de oportunidades e igualdad ante la ley, lo que incluye un juicio público con un tribunal imparcial, etc.?

d) La Voluntad General, ¿puede llegar a asfixiar a las personas individuales? ¿Hasta dónde el todo es superior a las partes? ¿No se cometen atrocidades -por ejemplo, en Cuba (Fidel Castro era un gran lector de Rousseau)- en nombre de la Voluntad Colectiva? e) ¿Hay alguna sociedad, hoy en día, donde no haya ricos y pobres, dueños de los medios de producción -por emplear un lenguaje marxista- y asalariados-trabajadores? ¿No es una utopía lo que defiende Rousseau? Si todos tuviéramos un trozo de tierra asignado por el Estado, y se prohibiera el trabajo asalariado, ¿seríamos más iguales? ¿Cómo evitar, en la sociedad capitalista actual, que una persona tenga todo el dinero -o más- del que dispone un país subdesarrollado? ¿Y la libertad de empresa? (Ya sabemos que los liberales desconfían de conceptos como “bien común” o Voluntad General.)