Comentarios de texto

Kant

Puntuación: 4 de 5.

Ahora yo digo: el hombre, y en general todo ser racional, existe como fin en sí mismo, no sólo como medio para usos cualesquiera de esta o aquella voluntad; debe en todas sus acciones, no sólo las dirigidas a sí mismo, sino las dirigidas a los demás seres racionales, ser considerado siempre al mismo tiempo como fin.] (1) [Todos los objetos de las inclinaciones tienen sólo un valor condicionado, pues si no hubiera inclinaciones y necesidades fundadas sobre las inclinaciones, su objeto carecería de valor.] (2) [Pero las inclinaciones mismas, como fuentes de las necesidades, están tan lejos de tener un valor absoluto para desearlas, que más bien debe ser el deseo general de todo ser racional el librarse enteramente de ellas.] (3) [Así pues, el valor de todos los objetos que podemos obtener por medio de nuestras acciones es siempre condicionado.] (2) [Los seres cuya existencia no descansa en nuestra voluntad, sino en la naturaleza, tienen, empero, si son seres irracionales, un valor meramente relativo, como medios, y por eso se llaman cosas;] (4) [en cambio los seres racionales llámanse personas porque su naturaleza los distingue ya como fines en sí mismos, esto es, como algo que no puede ser usado meramente como medio, y, por tanto, limita en ese sentido todo capricho (y es un objeto de respeto).] (5)

(I. KANT, Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Trad. De M. García Morente, Madrid, Espasa Calpe, 1983, pp. 82 y 83)

Retrato de Kant

Contexto: Kant (s. XVIII) representa la síntesis entre empirismo y racionalismo, y la cumbre del pensamiento ilustrado. Su obra trata de fundamentar una ética universal basada en la razón, con una vertiente jurídica en forma de derechos y deberes entre personas y pueblos.

Tema: La dignidad de la persona humana.

Ideas principales:

  1. El ser humano es un fin en sí mismo, que tiene deberes ante sí y ante los demás seres racionales.
  2. Una ética material (“sé feliz”) sólo puede ver en los objetos valores de utilidad, como medios para la satisfacción de necesidades.
  3. La sensibilidad humana funciona por medio de imperativos hipotéticos, condicionados, y no es capaz de establecer una justicia.
  4. Las cosas o los animales no tienen derechos ni deberes (ni obligan ni podemos obligarles): son medios.
  5. Las personas son dignas de respeto: piensan, tienen un valor en sí mismo.

Relaciones entre ideas:

Con el fin de establecer la estructura del texto procedo a establecer una correspondencia entre el texto y las ideas que he señalado anteriormente:

TextoIdea
“Ahora yo (…) como fin”:1
“Todos los objetos (…) carecería de valor”2
“Pero las inclinaciones (…) enteramente de ellas”:3
Así pues (…) condicionado”:2
“Los seres cuya (…) se llaman cosas”4
“en cambio (…) objeto de respeto”5

La estructura del texto sería: 1 – 2 – 3 – 2 – 4 – 5

La idea 1 (la persona es un fin) es la conclusión del texto, que es explicada (o se deduce) por todas las demás. La idea 2 (éticas materiales = valor de utilidad) es una conclusión a partir de 3 (la sensibilidad sólo proporciona valores relativos), y la idea 4 (definición de “cosa”), junto con la 5 (definición de persona) dan 1. En símbolos:

3 → 2

(2 ˄ 4 ˄ 5) → 1

Explicación:

Todo aquello que nos hace felices tiene un valor de uso, relativo, como medio, en la medida en que sirve a nuestras inclinaciones. En el mundo de los sentidos, en cuanto fenómenos, todo tiene un precio. Si la voluntad es heterónoma, y escoge un fin externo a la propia razón, no puede querer algo universal, que fuera válido para todos. El mismo objeto para algunos tendrá valor, y para otros no. Es imposible fundar una ética universal fundada en los sentimientos, en las inclinaciones, en la sensibilidad. Un ser racional, que atiende a la conciencia del deber, puede desear, especialmente en algunos momentos de conflicto entre apetencia y deber, librarse de las inclinaciones con el fin de actuar de una manera justa. Porque sólo se puede querer de modo incondicionado aquello que, justamente, va más allá del espacio y del tiempo, del mundo sensible, en el mundo racional de los noúmenos, donde se encuentran los derechos y los deberes ante los demás y ante uno mismo.

Nuestra finalidad, como especie, no es “ser felices” (algo para lo que bastaría el instinto), sino contribuir a la posible realización en este mundo del “reino de los fines”, una comunidad de seres racionales sujetos por derechos y deberes universales, incondicionados e inalienables (irrenunciables: nadie puede convertirse en esclavo aunque quiera), que se reconocen fines en sí, donde se hiciera realmente efectiva esta fórmula derivada del imperativo categórico: “obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo, y nunca solamente como un medio”. El término fin debe entenderse como valor en sí que debe ser respetado, como algo que tiene una dignidad que -como persona- nunca puede perder. El respeto que provoca en nosotros la sumisión al deber aparece aquí como la dignidad de la humanidad, en tanto que ella es sujeto de la moralidad.

Actualidad:

A continuación, expongo -en línea con el pensamiento de Kant- posibles situaciones en las que tratamos a los demás como medios, y no como fines: Empresario que contrata a un inmigrante sin papeles, o que le paga una miseria. Quien se deja contratar (aunque siempre haya detrás una necesidad) sin papeles y por una miseria, pensando qué consecuencias tendría decir “no” a ciertas condiciones laborales. Explotación del tercer mundo, donde se instalan las multinacionales. La prostitución, tanto del que paga como del que se vende (ambos se consideran medios, y no fines). La masturbación (uno mismo se usa como medio para satisfacer un placer). Cuando mentimos (entonces nos hacemos indignos ante nosotros mismos). En el suicidio: “un hombre no puede quitarse la vida mientras tenga deberes; por consiguiente, mientras viva”. La mutilación. La anorexia (si puede evitarse). La esclavitud en la historia. La tortura. Todo aquello que prohíben los derechos humanos. Cuando se tira una bomba atómica, y la razón queda aniquilada. Cuando alguien no paga impuestos. Cuando se piratean todo tipo de materiales intelectuales y artísticos, robándole al autor sus legítimos derechos sobre la propiedad de la obra debido a su trabajo y a su esfuerzo. En estos casos, se usa a la otra persona sin tener en cuenta que no es ningún instrumento, y que existe la exigencia por ambas partes de respetarse. Así, en la actualidad, considerar al otro como un fin es reconocerlo sujeto de derechos fundamentales, por el hecho de ser persona (de ser racional y pensar).