Comentarios de texto

Wittgenstein

Puntuación: 4 de 5.

¿Pero cuántos géneros de oraciones hay? ¿Acaso aserción, pregunta y orden? ─Hay innumerables géneros: innumerables géneros diferentes de empleo de todo lo que llamamos «signos», «palabras», «oraciones».] (1) [Y esta multiplicidad no es algo fijo, dado de una vez por todas; sino que nuevos tipos de lenguaje, nuevos juegos de lenguaje, como podemos decir, nacen y otros envejecen y se olvidan.] (2) [(Una figura aproximada de ello pueden dárnosla los cambios de la matemática).] (3) [La expresión «juego de lenguaje» debe poner de relieve aquí que hablar el lenguaje forma parte de una actividad o de una forma de vida.] (4) [Ten a la vista la multiplicidad de juegos de lenguaje en estos ejemplos y en otros: dar órdenes y actuar siguiendo órdenes, describir un objeto por su apariencia o por sus medidas, fabricar un objeto de acuerdo con una descripción (dibujo), relatar un suceso, hacer conjeturas sobre un suceso, formar y comprobar una hipótesis, presentar los resultados de un experimento mediante tablas y diagramas, inventar una historia y leerla, actuar en teatro, cantar a coro, adivinar acertijos, hacer un chiste y contarlo, resolver un problema de aritmética aplicada, traducir de un lenguaje a otro, suplicar, agradecer, maldecir, saludar, rezar.] (5)

(L. WITTGENSTEIN. Investigaciones filosóficas. Traducción de A. García Suárez y U. Moulines. Barcelona: Crítica, 1988, § 23, pp. 39 y 41)

Retrato de Wittgenstein

Contexto: Wittgenstein nació en Viena a finales del siglo XIX. Hijo de una de las familias más ricas del Imperio austrohúngaro, fue ingeniero aeronáutico, artillero en la primera guerra mundial y enfermero voluntario en la segunda. Considera que la filosofía no es un saber, sino una actividad: esclarecer las proposiciones lingüísticas, analizar el lenguaje.

Tema: La diversidad de los usos de las herramientas del lenguaje.

Ideas principales:

  1. Las funciones de la Fonética, la Morfología y la Sintaxis no son únicamente afirmar, preguntar u ordenar.
  2. Las reglas que regulan los usos del lenguaje no son sistematizables de una vez por todas.
  3. La historia de la matemática es un ejemplo de cómo evolucionan los juegos de lenguaje.
  4. El significado de una expresión lingüística depende de la actividad -contexto vital- de la que forma parte.
  5. El lenguaje no sólo sirve para describir hechos, sino para múltiples actividades sociales más.

Relaciones entre ideas:

TextoIdea correspondiente
“¿Pero cuántos (…) oraciones”:1
“Y esta multiplicidad (…) se olvidan”:2
“(Una figura (…) matemática)”:3
“La expresión (…) forma de vida”:4
“Ten a la vista (…) rezar”:5

Este texto argumentativo y expositivo se abre con una pregunta, a modo de introducción, que es respondida inmediatamente con la idea 1. La idea 3 explica, a modo de ejemplo, a la 2. La idea 5 ilustra, con multitud de ejemplos, que el lenguaje no sólo está para representar la realidad. Todas estas ideas se unen para dar la conclusión principal del texto, la idea 4. En símbolos,

3 → 2

(1 ˄ 2 ˄ 5) → 4     

Explicación:

La tradición filosófica ha considerado como la función esencial del lenguaje describir los hechos, los “estados de cosas”, las relaciones entre objetos reales a los que los nombres sustituyen en las oraciones. Ya Aristóteles habla del lenguaje enunciativo como el propio de la ciencia, ya que son las únicas expresiones de las que podemos predicar que son verdaderas o falsas. A este modelo gramatical se adhirió Wittgenstein en el Tractatus, buscando un lenguaje lógico ideal que evitara las ambigüedades y los errores del lenguaje natural.

Sin embargo, en este texto, propio de su segunda época, Wittgenstein defiende que el significado de una expresión depende de la actividad social donde se enmarca. Ya no se trata de corregir el uso ordinario de las expresiones, sino de entender qué sentido tiene para el hablante, a la luz de las reglas del juego en que está inmerso. El significado, por el general, es el uso, y el uso está condicionado por el juego de lenguaje, entendido como el todo formado por el lenguaje y las acciones con las que está entretejido.

Hablar no es algo que se realice privadamente, sino dentro de un colectivo. Aprender el significado de una palabra es aprender una forma de conducta, la función de la pieza dentro del juego. Las reglas tienen como finalidad inducir regularidades en la conducta que posibiliten la comunicación. Seguir una regla es, en definitiva, observar una práctica, una costumbre, lo cual puede hacerse de modo correcto o incorrecto.

Estos juegos pertenecen a la historia natural del hombre, el animal social, el único que habla y emplea el lenguaje, de forma que algunos juegos nacen y otros desaparecen o se modifican, según cambia la actividad social a la que están destinados: la Geometría de Euclides o Descartes, el Cálculo Infinitesimal, las Matrices o las Geometrías no euclídeas son un ejemplo de cómo evolucionan estos juegos. Las funciones del lenguaje son tan variadas como las funciones de los objetos de una caja de herramientas. No hay una esencia común a todos los juegos (nominalismo), sino un “aire de familia”, un parecido: es un conjunto, no un sistema.

Actualidad:

Las propuestas de Wittgenstein han marcado una nueva orientación en todas las disciplinas -filosofía, lingüística, semiótica (teoría de los signos)- que se ocupan del lenguaje. También las ciencias sociales -sociología, antropología, economía- encuentran en las “Investigaciones filosóficas” sugerencias y perspectivas innovadoras para la comprensión del fenómeno social. Partiendo de que “decir es siempre hacer, más que describir”, podemos considerar que Wittgenstein funda la Pragmática, ciencia que estudia los signos desde el punto de vista del hablante, inmerso en un conjunto de convenciones que señalan el uso correcto o incorrecto de las expresiones.

Como ejemplos de la variedad de estos usos añadiremos: mandar mensajes de texto a móviles, chatear, comentar un texto de Selectividad, declarar la guerra o la independencia de un país, casarse, divorciarse, dictar una sentencia, debatir en el Parlamento, votar, no hablar a una persona, murmurar, confesarse, comprar y vender acciones en Bolsa, hipotecarse, prometer, pedir disculpas, amenazar, inaugurar una exposición, clausurar un Congreso…