Comentarios de texto

Sartre

Puntuación: 2 de 5.

Estamos solos, sin excusas.](1) [Es lo que expresaré diciendo que el hombre está condenado a ser libre.](2) [Condenado, porque no se ha creado a sí mismo, y sin embargo, por otro lado, libre, porque una vez arrojado al mundo, es responsable de todo lo que hace.](3) [El existencialista no cree en el poder de la pasión. No pensará nunca que una bella pasión es un torrente devastador que conduce fatalmente al hombre a ciertos actos y que por consecuencia es una excusa; piensa que el hombre es responsable de su pasión.](4) [El existencialista tampoco pensará que el hombre puede encontrar socorro en un signo dado sobre la tierra que le orienta; porque piensa que el hombre descifra por sí mismo el signo como prefiere.](5) [Piensa, pues, que el hombre, sin ningún apoyo ni socorro, está condenado a cada instante a inventar el hombre.](6)

(J. P. SARTRE, El existencialismo es un humanismo, Barcelona, Orbis,1984, pp. 68-69).

Retrato de Sartre

Contexto: Sartre fue un intelectual comprometido con el Mayo francés, la Revolución Cultural china, la Revolución Cubana y la guerra de Vietnam. Exponente del existencialismo y del marxismo humanista, renunció al Premio Nobel de Literatura.

Tema: “Manifiesto existencialista”, o “No hay excusas ante la gravedad de la existencia”.

Ideas principales:

  1. Nuestra soledad es radical.
  2. Somos esclavos de nuestra libertad.
  3. La existencia no depende de nuestra voluntad, pero somos responsables ante ella.
  4. Somos responsables de lo que sentimos.
  5. Somos responsables de lo que creemos.
  6. A cada momento, hay que dar nuevo contenido a nuestro ser.

Relaciones entre ideas:

TextoIdea correspondiente
“Estamos solos, sin excusas”:1
“Es lo que (…) a ser libre”:2
“Condenado (…) lo que hace”:3
“El existencialista (…) pasión”:4
“El existencialista (…) prefiere”:5
«Piensa, pues, (…) prefiere”:6

Se trata de un texto argumentativo y expositivo donde predominan las funciones referencial y apelativa. La tesis principal es la soledad del ser (1), explicada por la condena a ser libres (2). De la responsabilidad de los emociones (4) y de las creencias (5) se deduce la responsabilidad ante la existencia (3) y la insistente invención del ser (6). Considero que (3) y (6), por último, se unen como premisas para concluir (2). En símbolos:

2 → 1

(4 ˄ 5) → (3 ˄ 6)

(3 ˄ 6) → 2           

Explicación

El existencialismo de Sartre se caracteriza por considerar que el hombre es arrojado a la acción y es plenamente responsable de la existencia, sin excusas. El ser humano es un proyecto que debe hacerse, inventarse a cada instante, sin apoyo, consuelo, Dios, o Idea del Bien. No hay ninguna ideología, ningún signo, que fundamente la existencia o sea anterior a ella. Los distintos socorros o guías para la acción (una cruz, una esvástica, la hoz y el martillo, la paloma de la paz, etc.) constituyen una excusa para la movilización y el compromiso humano con “los otros”, que no pueden hacer olvidar la radical soledad del hombre, su ser exclusivamente “para sí”, el absurdo de su existencia, esclavo de una libertad que no ha elegido, pero que le obliga a elegir y hacer para no sumergirse en la nada, donde flota hasta su hundimiento total. Los propios sentimientos, emociones y pasiones (el amor, el odio, la alegría, la tristeza), que en la tradición filosófica están en lucha con la razón, son obra del hombre, invención y responsabilidad suya, fruto de su libertad. La “mala” fe (no sólo religiosa) en signos trascendentes es un autoengaño por el cual el sujeto pretende tranquilizarse creyendo ciegamente en razones que no eliminan la angustia (la náusea) que nace de cada instante en el que el ser se encuentra arrojado en un tiempo que se consume.

El hombre es el único que no sólo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere, y como se concibe después de la existencia, como se quiere después de este impulso hacia la existencia; el hombre no es otra cosa que lo que él se hace. La radical soledad del ser humano se explica para Sartre porque no fuimos diseñados por alguien (ateísmo), y no tenemos dentro algo que nos haga «malos por naturaleza», o «tendientes al bien». Nuestra esencia, aquello que nos definirá, es lo que construiremos nosotros mismos mediante nuestros actos, que son ineludibles: no actuar es un acto en sí mismo, puesto que nuestra libertad no es algo que pueda ser dejado de lado: ser es ser libres en situación, ser es ser para uno mismo, ser como proyecto.

Actualidad:

El existencialismo nos muestra al ser humano en soledad frente al tiempo y el espacio, preguntándose por la orientación fundamental de su ser y decidiendo en cada momento por obligación hacia dónde proyectarse, arrojarse y reinventarse. Es el “vértigo de la libertad”, del que hablaba Kierkegaard, el abismo ante la serie indefinida de los actos que nos van constituyendo como seres particulares, los cuales llegan a ser lo que van queriendo ser.

El contenido de la existencia (nuestra esencia) nos lo damos nosotros, y la angustia es inevitable cuando comprendemos que esta insistencia en el ser no camina hacia ningún sitio excepto a su propia extinción. El ir más allá de nosotros mismos acaba sobrepasando los propios límites de la existencia e introduce la nada en las relaciones humanas y en nuestro destino, por lo que el ser se revela finalmente como vacío y abismo. La muerte es la posibilidad que más nos pertenece, y esto ha de generar tensión.