El Castillo de Barba Azul

Cómo adelantarse a las vacas flacas

Yo creo que los movimientos ecologistas, religiosos y utópicos surgen al final de los ciclos económicos, justo antes de desplomarse la economía. Se cree entonces que ya hay un bienestar razonable entre la población, pero que no llega a todos por igual, por lo que hay que “redistribuir” la riqueza. Ha llegado el momento de la política, de la acción social.

Los discursos se cargan entonces con palabras como “justicia” y “solidaridad”, o con frases del tipo “la democracia no es nada sin igualdad”, o “ser libre es querer la igualdad”. Ante tanta campaña basada en la “injusticia” y en los “contratos basura”, el elector vota al partido que promete duplicar los gastos de Seguridad Social, Educación y Vivienda, y que dirige su política tecnológica a fabricar coches eléctricos que funcionen con luz solar.

El Gobierno trata entonces de cumplir sus promesas como si el montante total de dinero que hay en el Estado se conservara siempre, un poco como la energía, sólo que ésta sí que se conserva mientras que los euros no. El Estado gasta más y más hasta que el déficit de Leviatán es tan gigantesco que tiene que subir los impuestos a la clase media, particularmente a los trabajadores por cuenta ajena que cobran una nómina. Si además se han decretado medidas para controlar los precios, regresarán el paro, la inflación y el mercado negro.

Muchos amigos traders que nos leen casi a diario se preguntarán cómo podríamos adelantarnos a esta situación. Yo les aconsejo que busquen el número de artículos que hablan sobre Dios, el fin del mundo, Buda o la biomasa. ¿Han aumentado o han disminuido respecto de fechas anteriores? Yo suelo utilizarlo como criterio para vender o comprar acciones en Bolsa, o incluso para abrir cortas o largas con contratos de futuro; depende de la agresividad con la que me haya levantado.