Metodología

Las Unidades N.º 1 y N.º 14, “¿Qué es esto de la Filosofía?” y “¿Hacia dónde nos dirigimos?”, se enmarcan dentro del Bloque A, que he titulado “Invitación a la Filosofía”, por considerar que los contenidos y las preguntas que aquí se desarrollan son muy similares y responden a una misma inquietud humana. Estas dos Unidades abren y cierran la Programación, y remiten a una misma actitud pedagógica: el método hermenéutico, mediante el cual profundizamos en el contenido del texto y reflexionamos sobre los problemas que propone estableciendo un círculo entre autor y lector, entre su tiempo y el nuestro, escuchando, proyectando y modificando nuestros juicios previos a medida que avanzamos en su comprensión.

El Bloque B, “Los símbolos de la realidad”, constituido por las Unidades Didácticas N.º 2 (“El hombre es uno, las culturas varían”), N.º 3 (“Los juegos de lenguaje: el significado es el uso”), N.º 12 (“La metafísica de las costumbres”) y N.º 13 (“Existe lo inexpresable. Es lo artístico”), se caracteriza por los distintos modos de expresión cultural, lingüístico, metafísico y artístico, que ayudan al desarrollo libre de la imaginación de los alumnos y al cuestionamiento de sus propias posiciones. Utilizaré aquí una metodología mucho más libre, rica y variada que en otros Bloques Didácticos, que abarcará el método analítico (en el sentido de elucidación y aclaración conceptual de los textos), el método dialéctico (como superación de las contradicciones aparentes entre posturas enfrentadas) y el método socrático: preguntas, respuestas, debate y búsqueda en común de la verdad.

El Bloque C, “Las dimensiones del conocimiento”, está constituido por las Unidades Didácticas N.º 4 (“De lo verdadero se sigue lo verdadero”), N.º 5 (“Modelos teóricos y representación del conocimiento”), N.º 6 (“El eslabón de Darwin, entre los guisantes de Mendel”), N.º 7 (“Percepción, inteligencia y conducta”), y N.º 8 (“Ese animal social llamado ‘hombre’…”). La metodología que aquí seguiré está basada especialmente en el método trascendental kantiano, como investigación de las condiciones de posibilidad de los distintos modelos y textos científicos que vamos a tratar. Es una labor de explicación, en el sentido de que investiga los límites de la ciencia y fundamenta los cauces y posibilidades donde transcurren la innovación, el progreso tecnológico y la inteligencia humana. El esfuerzo y la atención del alumno tienen que corresponderse con un esfuerzo didáctico del profesor para hacer comprender la necesidad de todos estos temas, básicos para comprender la libertad del hombre.

El Bloque D se denomina “Ética y acción social”, y abarca las Unidades Didácticas N.º 9 (“Posibilidades éticas en un mundo de valores”), N.º 10 (“El imperio de la ley: ¿lo justo es el Derecho?”) y N.º 11 (“La legitimidad del poder político”). Aquí rige un principio metodológico dialéctico y crítico: por un lado, mostrar las contradicciones básicas que rigen la realidad moral, social y política; por otro, esforzarse en lograr la síntesis entre los distintos problemas asociados al “deber ser”. La estrategia didáctica se encamina entonces a lograr que el alumno vea más allá de las opiniones enfrentadas un punto firme de apoyo sobre el que poder reconstruir y justificar sus decisiones y creencias. La participación crítica, entonces, será fundamental.

Común a todos estos Bloques Metodológicos que he propuesto, se encuentra el método cartesiano, que descompone la materia objeto de estudio en elementos mínimos más o menos evidentes a partir de los cuales podemos reconstruir deductivamente las conclusiones y conceptos que sustentan cada Unidad Didáctica.

Como se puede apreciar, utilizo las metodologías históricas propias de la Filosofía. Por supuesto, y aunque alguna de ellas sea predominante respecto de otras en un determinado Bloque, de alguna manera todas ellas serán utilizadas en cada una de las Unidades Didácticas, ya que no se excluyen entre sí. De hecho, la posibilidad de utilizar de forma cooperativa estos métodos se convierte en una necesidad cuando constatamos que, para cada Unidad Didáctica, distintos contenidos (conceptos, procedimientos, actitudes) corresponden a distintos tipos de objetivos, y, por consiguiente, a distintas metodologías y formas de evaluar.